Desde hace un par de años diferentes instituciones han llevado a cabo diversas iniciativas con el objetivo de poner en valor el patrimonio natural, cultural y arquitectónico que nos rodea. En 2007 se llevó a cabo una campaña internacional para encontrar las 7 maravillas del mundo moderno.

Organizada por el suizo Bernard Weber, la iniciativa Siete Maravillas buscaba que los ciudadanos de todo el mundo escogiesen siete construcciones actuales para sustituir a las siete maravillas del mundo antiguo. Así, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Faro de Alejandría, la Gran Pirámide de Guiza, el Mausoleo de Halicarnaso, el Templo de Artemisa en Éfeso, el Coloso de Rodas y la Estatua de Zeus en Olimpia encontraron sus versiones modernas en el Coliseo de Roma, la Gran Muralla China, el Taj Mahal, la estatua de Cristo Redentor en Brasil, Chichén Itzá y Petra. 

Por esta campaña el millonario suizo recibió un gran número de críticas procedentes de diversos sectores sociales. Los detractores de la iniciativa alegaron que se trataba de una estrategia meramente comercial y que no estaba basada en una votación científica. En este sentido, la UNESCO llegó a mostrar su rechazo al proyecto de manera pública al entender que el mecanismo de votación, a través de internet y de mensaje de texto a través de un teléfono móvil, no era accesible al total de la población mundial. Sin embargo, Weber siguió adelante con su proyecto, para el cual contó con el apoyo de las fundaciones New Open World y New 7 Wonders, e incluso lo amplió en 2011 con la versión de las 7 Maravillas de la Naturaleza. En aquella ocasión, las únicas representantes argentinas, las Cataratas del Iguazú, consiguieron meterse entre las siete finalistas. Junto a ellas también se coronaron la Montaña de la Mesa (África), la Amazonia (América del Sur), la Bahía de Ha-Long (Asia), el Parque Nacional de Komodo (Asia), el Río Subterráneo de Puerta Princesa (Asia) y la Isla Jeju (Asia).

Cogiendo la idea de esta última campaña como referente, a principios de año se lanzó su homónima nacional con el objetivo de encontrar las 7 Maravillas Naturales Argentinas. En este caso, y al contrario de lo que ocurría con las 7 Maravillas Modernas, lo que se buscan son parajes naturales en los que no haya participado la acción del hombre. El objetivo no es otro que el de concienciar sobre la importancia de cuidar, respetar y mantener nuestro Patrimonio Natural. El proyecto, declarado por el Ministerio de Turismo de la Nación de “Interés Turístico”, se divide en cuatro fases de las cuales diversos espacios naturales de Mendoza ya han superado las dos primeras.

La primera de estas etapas consistió en la nominación por parte de los argentinos de los parajes naturales más espectaculares y representativos del país. De esta primera nominación salieron un total de 417 clasificados. Del 7 de junio al 21 de agosto se llevó a cabo la segunda fase del concurso, en la cual la gente debía escoger entre estos 417 lugares sus 7 maravillas naturales, una por cada una de las siete categorías establecidas: Bosques y Selvas, Montañas y Sierras, Lagos y Glaciares, Desiertos, Mar y Costas, Llanos y Ríos.

De esta segunda votación salieron los 77 pre-finalistas, entre los que se encuentran 5 espacios mendocinos de los 18 iniciales. Uno de los escogidos ha sido el volcán Maipo y la Laguna del Diamante, hecho que viene a confirmar la importancia de estas estructuras geológicas en la geografía local y nacional. En los últimos años el turismo volcánico ha experimentado un repunte en el número de visitantes en todo el mundo. Las actividades que han surgido alrededor de estos volcanes son de lo más variadas; en Estocolmo, por ejemplo, el interior de un volcán de más de 3 millones de antigüedad se convirtió en el telón de fondo para una partida de póker de lo más peculiar organizada por la compañía PokerStars. Sin embargo, los geólogos advierten del peligro de acercarse a estos espacios naturales sin contar con expertos como guías, algo que en Mendoza no solemos respetar, puesto que hemos asimilado como algo natural el hecho de vivir en una zona sembrada por cientos de volcanes a los que vemos como un elemento más de nuestro paisaje diario.

Además del volcán Maipo y la Laguna del Diamante, los argentinos también preseleccionaron como posibles maravillas naturales del país a las Dunas del Nihuil, en la categoría de Desiertos; el Cerro Aconcagua, en la categoría de Montañas y Sierras; las Lagunas y Cascadas del Atuel, en la categoría de Lagos y Glaciares; y el Pozo de las Ánimas, también en la categoría de Lagos y Glaciares. 

Todos ellos formarán parte de la tercera fase del proyecto en la cual un Panel de Expertos, formado por Jean Paul de la Fuente, Marcelo Almada, Constanza Ceruti, Aldo Elías, Eduardo Sánchez, Bibiana Vilá y Florian Von der Fecht, seleccionará de entre los 77 pre-finalistas a los 28 lugares que participarán en la cuarta y última votación. Esta tercera etapa se extenderá hasta el próximo 7 de septiembre, fecha en la que se harán públicos los 28 finalistas y se abrirá el plazo de votación final que durará hasta abril de 2019.

Esta no es la primera vez que Mendoza participa en un proyecto de estas características. En 2014 la ciudad quedó finalista en la campaña en busca de las 7 Ciudades Maravillosas del mundo. Beirut, Doha, Durban, La Habana, Kuala Lumpur, La Paz y Vigan se impusieron a Mendoza en aquella ocasión. ¿Tendremos más fortuna esta vez? Habrá que esperar hasta el 7 de septiembre para comprobar si vamos por el buen camino.

  Fuente imagen de portada: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c8/Aconcagua_13.JPG/1920px-Aconcagua_13.JPG >>> Foto: Wikimedia // Mariordo // CC BY 3.0

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