Así lo informó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tras un encuentro de casi tres horas con el Sumo Pontífice en el Vaticano. Dijo que Francisco le mostró "la calidez de siempre" y que hubo en la reunión "muy cordial y natural". Le presentó la ley sobre "Scholas Ocurrentes". Aquí al final mirá las fotos.

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La presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó “la calidez de siempre” que volvió a manifestarle el Papa, y precisó que en el encuentro hubo “mucha cordialidad, no diría informalidad, sino  mucha naturalidad”, precisó.

El Pontífice, dijo la Primera Mandataria, demostró su “preocupación constante” sobre la situación financiera internacional, y le expresó su satisfacción por la aprobación por parte de las Naciones Unidas de la resolución para redactar una convención internacional sobre el tratamiento de las deudas soberanas.

En ese sentido, destacó que Francisco “se mostró muy contento de que la ONU se haya abocado” a ese tema.

“Lo vi –describió- muy sensible, muy bien de salud, lo noté mejor que la última vez en que nos habíamos encontrado”, así como “muy convencido de que esto que está pidiendo la Argentina en el frente externo, frente al acoso de los fondos buitres” lo comparte con el país.

La Presidenta también informó que le entregó al Papa una copia de la ley promulgada que establece de "interés nacional" el programa “Scholas Occurrentes”, una red digital auspiciada por el Papa que permite interconectar a los alumnos de escuelas de todo el mundo con el objetivo de fomentar la integración social y la cultura del encuentro por la paz.

La iniciativa compromete al Ejecutivo a la “adopción de medidas de complementación” y auspicio del programa.

Días atrás, Francisco impulsó también en Roma el “Partido por la Paz”, del que participó Diego Maradona y otras estrellas.

Al respecto, la Presidenta informó que "el proyecto lo vamos a presentar en la ONU, lo vamos a impulsar y ese tema también lo hablaré el lunes con Ban Ki-moon, entre otros".

Dijo que el Papa ratificó su profundo interés por los jóvenes y que le mencionó la situación en Italia, donde "el 50 por ciento de ellos está desocupado, y loque ve el que estos jóvenes sin trabajo, sin esperanzas, sin ilusiones, sin expectativas de futuro, qué es lo que puede esperarse de una sociedad así: ese es un tema que lo desvela!", aseguró.

Puso de relieve la “mirada muy especial” que tiene Francisco “hacia los jóvenes y hacia los ancianos que son la memoria viviente de nuestro país”.

También recordó que otro miembro de la delegación, el dirigente de la juventud radical Leandro Santoro, le entregó a Francisco dos ejemplares del informe “Nunca Más”, uno para él y otro para la Biblioteca del Vaticano, al cumplirse hoy treinta años de su publicación.

El almuerzo entre Francisco y la Presidenta en la residencia de Santa Marta, en el Vaticano, en lo que se convirtió en su tercer encuentro desde que Bergoglio asumió el Papado, se prolongó durante casi tres horas. Allí compartieron, según detalló Cristina, una ensalada verde con hinojo rallado y un bife de costilla con verduras al vapor.

A su llegada al Vaticano, la Presidenta le presentó al Pontífice a los miembros de su delegación e intercambiaron obsequios.

A continuación se desarrolló el almuerzo, tras el cual Cristina se dirigió al aeropuerto militar Ciampino de Roma para partir rumbo a Nueva York, donde mantendrá a partir de mañana audiencias para luego participar de la Asamblea General de la ONU y de la reunión del Consejo de Seguridad de ese organismo.

Precisó Cristina que entre otras reuniones previstas en Nueva York, a partir del lunes, se incluyen una con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con sindicalistas de centrales internacionales que manifestaron su adhesión a los reclamos argentinos frente a los fondos vitre,  y con el economista George Soros, entre otras.

En cuanto a la visita al Vaticano, subrayó la “multitudinaria comitiva” que la acompañó para saludar al Papa, que va, dijo, “desde el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, a distintos jóvenes de distintas agrupaciones, como Evita, la Cámpora, Kolina” y destacó lo “emotivo” del encuentro de otra integrante de la comitiva, Victoria Montenegro, hija de madre desaparecida y de padre asesinado durante la dictadura, y recordó el encuentro que tuvo ella con Néstor Kirchner en el 2010 con la joven.

Consultada por la prensa sobre si el Pontífice le había manifestado alguna inquietud por la “gobernabilidad” del país, como indicaban algunas versiones periodísticas, la Presidenta respondió que “el Papa no está en absoluto” preocupado por ello, y citó al obispo Víctor Manuel "Tucho" Fernández, de la Universidad Catolica Argentina (UCA), quien es "muy cercano al Papa, que dijo que "cuando habla el Papa habla el Papa, no a través de un obispo ni de ninguna persona".

Señaló su sorpresa por la coincidencia de que ambos, durante la reunión, hayan tenido ejemplares del documento elaborado por Francisco, el Evangelii Gaudium (La Alegría del Evangelio) y que los dos  tuvieran marcado el punto 56, cuyo texto es:

"Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos  del bienestar de esa minoría feliz.

Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera. De ahí que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. Además, la deuda y sus intereses alejan a los países de las posibilidades viables desu economía y a los ciudadanos de supoder adquisitivo real.

A todo ello se añade una corrupción ramificada y un a evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. El afán de poder y de tener no conoce límites. En este sistema, que tiende a fagocitarlo to do en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante lo
s intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta".

Dijo Cristina que esos párrafos los leyeron juntos. "El tiene ese tema muy claro -precisó- de la deuda, de cómo acosa a los países generando agobio y miseria a los pueblos, así como su preocupación por el crecimiento exponencial de la riqueza". Acotó Cristina que ese texto "casi parece escrito para la Argentina pero no, está escrito para muchísimos países".

Interrogada sobre si el Pontífice le expresó sus preocupaciones por las actuales guerras en el mundo, respondió que "yo había leido las declaraciones del Papa cuando habló de una tercera guerra mundial" , e interrogada sobre si le pidió que transmitiera algún mensaje de ese tipo cuando participe el miércoles de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, la Presidenta respondió que "sería impropio que hiciera un comentario sobre la posición de otros Estados que por decisión del Consejo de Seguridad y pedido del gobierno de los Estados Unidos, no va a contar con observadores".

Por esa razón, apuntó, ni Ciudad del Vaticano como Estado, ni Palestina, podrán ser observadores del encuentro. "Esto -agregó Cristina- no quita que yo diga algo sobre el Evangelii Gaudium que es de público conocimiento".

Ante una pregunta sobre si se había hablado en el encuentro sobre las futuras elecciones en la Argentina, la Presidenta dijo que "no corresponde; falta, para las PASO no tanto, pero con los problemas que hay en el mundo yo creo que se va a interesar por algunas otras elecciones más que por las de Argentina".

También fue interrogada por los periodistas sobre las amenazas que recibió el papa Francisco por parte del Estado Islámico, la Jefa del Estado argentino señaló que comentó el tema con el Sumo Pontífice e informó que ella recibió alguna amenaza.

“Días atrás dos comisarios, uno de la Policía Federal Argentina y otro de la (policía) Bonaerense realizaron una denuncia por amenazas contra mi persona”, señaló la Jefa del Estado e indicó que el tema fue girado al Ministerio de Seguridad y a la Secretaría de Inteligencia del Estado.


Sin embargo minimizó el hecho y dijo que si fuera por las amenazas “debería vivir abajo de una cama, como el Papa también”.

“La denuncia realizada (ante la Justicia) por los dos comisario fue a raíz de que habían aparecido amenazas del Estado Islámico contra mí persona, por la amistad con el Papa Francisco y por la posición de la existencia de los dos Estados: del Estado de Palestina y del Estado de Israel”, señaló la Presidenta.

“Comentamos algo (con el Papa) como cuestiones y circunstancias propias de personas que tenemos actitudes que muchas veces no somos políticamente correctos, y que defendemos cosas que molestan a algunos, y no sabes si pueden ser ciertas, o si son de algunos actores para imputárselas a otros”, dijo.

Confirmó ante otra pregunta que el Papa otorgó una bendición apostólica póstuma para Néstor Kirchner pero dijo que "esa es una cosa muy mía entre las que me dio".

En relación a lo que se habló sobre el sistema económico internacional, señaló que es "una preocupación constante" del Santo Padre, ya que como lo indicó en su documento Evangelii Gaudium, "considera la necesidad de una reforma profunda al sistema financiero global, para que sea más justo y equitativo" y "está muy convencido de esto que está pidiendo la Argentina en el frente externo".

Agregó que el Papa "está muy conmovido, muy interesado por la votación del 9 de setiembre en la ONU que aprobó por primera vez que el organismo multinacional se abocaa a la redacción de una convención para el tratamiento de las deudas soberanas.

Estimó Cristina en ese sentido que ese tema, que se venía analizando desde hace diez años en la ONU, surgió luego en momentos en que la Argentina "actuó como disparador, como 'leading case'.

"Lo más importante -puntualizó- es el ejercicio de multilateralismo" que realizó el organismo internacional al alcanzar esa votación.

Por otra parte, se refirió a la nutrida delegación que lo acompañó, y destacó como uno de los momentos más emotivos del encuentro a la presencia de Victoria Montenegro, cuya historia, dijo, el Papa conocia a fondo. La joven "le entregó al Papa una foto de su madre desaparecida y de su padre, cuyo cuerpo fue encontrado sepultado como NN en un cementerio uruguayo".

También señaló que dirigentes de La Cámpora le regalaron una camiseta con el logo de esa agrupación, y que asimismo integró la delegación una Abuela de Plazas de Mayo, "que cumple 96 años".

Dijo que el dirigente radical Santoro además de entregarle los ejemplares del informe "Nunca Más" le obsequió el último libro redactado por Raúl Alfonsín.

El diputado provincial por Buenos Aires, José Ottavis, le informó al Papa sobre la procesión multipartidaria de jóvenes hacia la iglesia de la Virgen de Luján en la ciudad homónima, que está organizando para el 8 de diciembre próximo.

Andrés Larroque, en tanto, ledio al Pontífice  una copia del petitorio de los hinchas del club de San Lorenzo que quiere que el el nuevo estadio se llame "Papa Francisco".

Luego del diálogo con la prensa, la Presidenta partió desde el Aeropuerto Militar Ciampino de Roma, a las 12.20 hora argentina.

 

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