Ya son más de 4.000 las personas que apostaron por los programas de terminalidad educativa que ofrece la comuna. Hoy se celebra el Día de la Educación para Adultos y el municipio lo conmemora junto a sus estudiantes.

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Al comienzo de su gestión, el intendente Luis Lobos tomó la decisión política de fortalecer la educación en todos sus niveles, fortaleciendo los programas de alfabetización y terminalidad educativa con los que cuenta la comuna. Desde entonces se ha trabajado abriendo aulas satélites en zonas rurales y centros urbanos y promoviendo la reinserción educativa de quienes no pudieron concluir sus estudios. Este jueves se conmemora en todo el país el Día de la Educación para Adultos.   “La educación de adultos es una de las modalidades educativas con mayor crecimiento departamental, y hasta arriesgaría a decir que pasa lo mismo a nivel  provincial”, explicó el director de Educación de Guaymallén, Jorge Sandes.   En el 2014 el municipio impulsó la terminalidad educativa para empleados municipales y abrió tres aulas satélites: una en el  6to piso de la Municipalidad, otra en el Centro de Salud de Villa Nueva y una en la Delegación de Puente de Hierro.  “Además tenemos 6 aulas satélites funcionando en zonas rurales y centros urbanos donde la población más los necesita: La Primavera, Los Corralitos, Puente de Hierro, Bermejo y Pedro Molina. En algunos distritos, por ejemplo, no existían aulas hasta entonces, pero si una fuerte necesidad, por eso el municipio toma la decisión de llegar ahí”, declaró Sandes.   El impulso de estos programas tiene su correlato en la labor de los CENS, CEBAS y los CTT departamentales y los estudiantes que están finalizando sus estudios a través del Plan Nacional FINES, que apuesta por la terminalidad de aquellos que adeudan materias.   “En total en Guaymallén hay más de 4.500 personas que optaron por la modalidad de estudios para adultos”, destacó el director de Educación de Guaymallén y agregó: “Nuestro departamento tiene un alto porcentaje de gente que no ha terminado sus estudios primarios o secundarios, por eso estamos trabajando tan fuerte en este sentido, el intendente quiere que esas tazas disminuyan considerablemente para fines del 2015”.   La campaña de alfabetización departamental que comenzó en octubre es otra de las apuestas grandes en materia educativa y ya recorrió los distritos de La Primavera, Los Corralitos y Belgrano. En total fueron 600 las solicitudes para ingresar a los programas de alfabetización municipales. “Todo esto ha sido posible también gracias a la gran articulación que se ha logrado con la Dirección de Educación permanente de Jóvenes y Adultos”, remarcó Sandés.   Volver a la escuela de grande Volver a la escuela de grande implica un abordaje distinto. La formación que se brinda es acorde a las necesidades del adulto, los tiempos son otros y las herramientas que se obtienen rinden frutos a corto plazo. “La educación para adultos aborda contenidos que afectan la realidad de los alumnos para que puedan modificarla, para que tengan herramientas a mano que les permitan crecer. Por ejemplo, un albañil que aprende matemáticas puede empezar a hacer presupuestos, algo fundamental para su labor. Buscamos ayudar a los alumnos en sus ámbitos prácticos. Se trabaja con las necesidades de la población, de su vida cotidiana, y eso marca una diferencia”, recalcó Sandes. 
 
Historias de vida Ayelén Bernal tiene 20 años y empezó el año pasado en el CENS N°1 Patricias Mendocinas. “Yo dejé la secundaria porque quedé embarazada y en la escuela a la que iba no me apoyaron, me tuve que ir. Entonces esperé a que mi nena cumpla un año para volver, y acá estoy. Acá vienen muchas chicas como yo, que fueron mamás y quieren terminar sus estudios, hacer una diferencia”, relató.   Con respecto a la doble responsabilidad de mantener un hogar y a la vez rendir a nivel estudiantil reflexiona: “Es agotador pero se puede, si uno le pone empeño se puede. Lo hice por mí, siempre quise estudiar, pero bueno, no me ayudaron a seguir y tuve que dejar. Ahora quiero terminar y estudiar para ser instrumentista”, señaló Ayelén.    Gabriela Marcel también asiste al CENS N° 1, tiene 21 años y abandonó la escuela a los 16, también cuando fue mamá. Hoy tiene una nena de 4 años y de un nene de 2. “Volví a estudiar para poder buscar un trabajo mejor, aún no sé si siga estudiando después, pero ahora veo las cosas distintas a cuando era más joven, es otra responsabilidad, lo tomo de otra manera”, rescató Gabriela.   Fuente: Prensa Guaymallén

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